Problemas neuromusculares en músicos.

A la mayoría de nosotros nos encanta presenciar y disfrutar de una gran orquesta interpretando inmortales obras de autores

Problemas neuromusculares en músicos.clásicos o contemporáneos, o bien quizá preferimos un recital de piano o guitarra; pero puedo asegurar que muy pocos a menudo se preguntan si los músicos son más propensos a desarrollar algún padecimiento propio de su profesión. Al comparar a un músico profesional con un deportista de nivel competitivo podemos coincidir en que ambos son “de alto rendimiento” y que dedican horas y horas al estudio y práctica de las técnicas correctas con el fin de cumplir con los objetivos que cada uno tenga en mente.

 

Padecimientos, enfermedades, patología y trastornos

Los trastornos neuromusculares, musculotendinosos, osteoarticulares y dermatológicos son tan frecuentes en los músicos que ya en otros países se fundó una nueva especialidad médica dedicada a la atención de este grupo específico en la población: Performing Arts Medicine (Medicina de las Artes). Si existe la medicina del deporte ¿por qué no habría de existir una rama médica encargada de estudiar, atender, rehabilitar y prevenir lesiones en los artistas? En México aún no existe dicha rama médica, es más, no hay expertos en el área por lo que la atención médica a este grupo puede llegar a ser deficiente e inespecífica.

Las enfermedades neuromusculares se encuentran comprendidas en un grupo específico de padecimientos que afectan el sistema nervioso periférico, el músculo y/o las uniones neuromusculares; de éstos se conocen cientos de trastornos, algunos son congénitos otros hereditarios y muchos más de carácter adquirido. Dentro del presente escrito mencionaré algunos padecimientos neuromusculares propios de los músicos.

Las patologías neuromusculares en músicos suelen manifestarse con más frecuencia en el sexo femenino entre los 30 y 35 años de edad; se encuentran estrechamente relacionados factores como: el instrumento en sí y la postura al estar manipulándolo, los movimientos repetitivos que exige realizar cualquier instrumento musical, el tiempo total de ejecución al día, el peso del instrumento, el empleo de soportes, la tensión muscular, el equilibrio dinámico que emplea el músico y el ambiente psicológico del sitio de trabajo o de práctica. Las patologías más frecuentes las podemos agrupar en:

1. Dolor musculoesquelético

2. Atrapamiento de nervios periféricos

3. Distonías focales

 

Dolor Musculoesquelético.

Por mucho este tipo de dolor origina molestias en la mayoría de los músicos que acuden a consulta y generalmente este dolor se encuentra localizado en la extremidad superior, en el cuello y en la espalda alta o región dorsal. El dolor que se genera en la extremidad superior muchos músicos lo catalogan con el término de “tendinitis” y otros como “síndrome de sobreuso” aunque se ha sugerido que el nombre correcto sea el de “síndrome doloroso regional”, mismo que no hace alusión a la causa del dolor y que puede ser originado por múltiples causas. Este dolor regional suele focalizarse en los compartimentos flexor o extensor del antebrazo; aumenta cuando se “tensan” o estiran los músculos involucrados y en un inicio suele desaparecer mientras el músico ejecuta su instrumento pero con el tiempo el dolor aumenta en intensidad y en duración siendo más intenso por las mañanas. Al respecto, el dolor relacionado con los movimientos del dedo pulgar suelen ser frecuentes en oboístas o clarinetistas quienes con el pulgar derecho dan soporte a su instrumento. Los violinistas y violistas suelen presentar síndromes dolorosos en la mano, antebrazo y hombro izquierdos debido a la posición requerida para sostener y tocar repetitivamente dicho instrumento.

Del mismo modo, la posición del cuello en relación con el hombro produce dolor frecuente en la región cervical de aquellos músicos que tocan la viola o el violín. Para este tipo de dolor el tratamiento depende de la severidad y del tiempo de evolución de sus manifestaciones. Cuando el dolor es agudo y súbito basta con analgésicos y un reposo de 10 a 15 días para posteriormente iniciar con una ejecución limitada y progresiva del instrumento.

En los padecimientos crónicos el médico tiene que corregir las posturas incorrectas que adopte el músico. A veces es necesario hacer uso de algunas adaptaciones que previenen este tipo de patologías como lo son los soportes para pulgar en el caso de algunos instrumentos de viento, el aumento en el soporte de la barba en violinistas y violistas y tirantes de descarga en el caso de instrumentos de gran peso que cuelgan directamente de los hombros o del cuello del músico.

 

Atrapamiento de Nervios Periféricos.

Se ha detectado que de un 20 a 25% de los músicos presentan este tipo de padecimientos en los cuales un nervio periférico se encuentra comprimido (atrapado) de manera constante o con la adopción de ciertas posiciones; el atrapamiento del nervio se da entre estructuras adyacentes al mismo como puede ser un canal óseo, entre dos músculos o entre un ligamento y un hueso. El nervio más comúnmente atrapado es el nerviocubital izquierdo en violinistas, chelistas y violistas, el cual se comprime a nivel del codo y está relacionado con la forma de sostener su instrumento; este tipo de neuropatía también se ha descrito en pianistas. Se manifiesta con entumecimiento y pérdida de sensibilidad en los dedos meñique y anular así como en las zonas adyacentes a estos dedos en la palma de la mano; la flexión sostenida del codo puede reproducir estos síntomas. El tratamiento consiste en evitar la flexión excesiva y sostenida al tocar el instrumento y en otras actividades diarias; en algunos casos es necesaria la cirugía para descomprimir el nervio.

Entre otras neuropatías por atrapamiento podemos mencionar la del nervio radial en los flautistas (neuropatía del flautista) o bien las neuropatías de los nervios digitales en quienes tocan la marimba como resultado de la presión constante que ejercen las baquetas entre los dedos; otra menos frecuente es la que ocurre en intérpretes de instrumentos como la trompeta o el trombón en los que se lesionan las pequeñas ramas nerviosas peribucales produciendo pérdida de la sensibilidad en los labios.

 

Distonías Focales

El término distonía hace alusión a un síndrome caracterizado por la contracción sostenida de uno o varios músculos que dan como resultado alteraciones posturales y movimientos repetitivos anormales; en pocas palabras, al querer contraer un músculo específico se contraen otros de manera involuntaria y sostenida. En los músicos las distonías son muy frecuentes en las extremidades superiores y más específicamente en los músculos de la mano; también suelen ser frecuentes en los músculos faciales involucrados en la producción de aire en los músicos que tocan instrumentos de viento. Este padecimiento se reconoció en músicos desde el siglo XIX (Stromeyer, 1840) y se cree que Robert Schumann lo desarrolló en la mano derecha desde los 20 años de edad.

A través de los años se ha estudiado de manera profunda el origen de las distonías y hasta el momento se tiene evidencia de que las contracciones anormales e involuntarias están regidas por complejos mecanismos que involucran la médula espinal, el tallo encefálico e incluso la corteza cerebral, mismas que no inhiben de manera eficiente los músculos que “no deberían” contraerse ante la voluntad de contraer otros. Las causas y los factores predisponentes aún no se determinan de manera clara, pero en sí, los músicos con distonía al parecer ya cuentan con antecedentes genéticos; por otro lado, las distonías en músicos suelen desarrollarse en los músculos que tienen mayor actividad durante la ejecución de su instrumento.

Se ha pensado que los movimientos repetitivos son un factor esencial en quienes las padecen. En una línea de investigación se encontró que los músicos de instrumentos de viento presentaban distonías focales en músculos periorales (de la boca) así como de las manos y hasta el 80% de quienes las presentaban ya tenían una larga trayectoria profesional. Los músicos con distonía focal, suelen quejarse de movimientos involuntarios “disparados” por otro movimiento específico; también pueden referir la presencia de rigidez o de “calambres”, siendo poco frecuente el dolor. En quienes se afectan los músculos de la boca la principal molestia es una falla constante en la emisión de notas y la dificultad para tocar a tiempo y con precisión.

Aproximadamente la mitad de los músicos con distonías focales relacionan la aparición de los síntomas con un traumatismo, estrés emocional, cambio de técnica o cambio de instrumento. El diagnóstico se confirma mediante estudios de electrodiagnóstico (electromiografía). El pronóstico no suele ser bueno y la manera de tratarse ha sido a través de un reentrenamiento con diferentes posiciones que no activen las distonías; también se han empleado fármacos como los anticolinérgicos o biológicos como la toxina botulínica tipo A (Botox, Dysport o Xeomeen).

 

Referencias:

1. Lederman RJ. Neuromuscular Problems in Musicians; The Neurologist 2002 8:163–174, 2002

2. Vargas-Rodríguez A, Kooh M, Amezcua-Guerra L, Martínez-Lavín M, Pineda C. J Clin Rheumatol 2005;11: 274–276.

3. Lederman RJ. Peripheral nerve disorders in instrumentalists. Ann Neurol 1989;26:640–646.

4. Karp BL, Cole RA, Cohen LG, Grill S, Lou JS, Hallett M. Long-term botulinum toxin treatment of focal hand dystonia. Neurology. 1994;44: 70–76.

Artículo sacado de: www.revistaccesos.com

Autor: Dr. Emmanuel Duvignau Dondé

 

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