Lo que estudian los niños normales vs lo que estudiaba yo.

Es muy bonito que tu hijo toque un instrumento de pequeño para presumir entre los otros padres. Pero cuando llega el momento en el que te das

cuenta de todo lo que conlleva que un niño entre en el mundo de la música, compra de partituras, cambiar el instrumento cada vez que el niño crezca, comprar los accesorios del instrumento, el estuche,lo sacrificado que es y dedicación que hay que ponerle, lo típico, es abandonar.

Pocos padres apoyan a sus hijos para que sigan a delante y terminen sus estudios como instrumentistas

Pocas personas saben realmente lo duro y a la vez gratificante, que es ser músico.

 

Cuando era pequeña tenía el doble de asignaturas que mis amigos del colegio. Yo salía de clase a las 17:15h  de la tarde, tenía que prender camino hacia el conservatorio con mi violín para comenzar las clases de solfeo, coro, violín, etc. Al terminar, ya de noche, mi padre me iba a buscar cada día al conservatorio para volver a casa. Después de cenar, cada noche, tocaba hacer los deberes del colegio del día siguiente, más los ejercicios que me mandaban en el conservatorio, que debía llevar hechos para la clase siguiente, más las horas de estudio de violín. (También hay que añadir los martes y jueves de ballet, las clases de patinaje artístico los domingos, la natación de los viernes y las clases de pintura)

Con todo esto me perdí muchos cumpleaños de compañeros y tardes de salidas con las amigas. Dedicándome a estudiar, a aprender y formarme yo misma. Tanto en el conservatorio, como en el colegio, como en el resto de cosas.

Y así 10 años. (4 años de Grado Elemental y 6 años de Grado Profesional)

Al acabar esta primera etapa mucha gente abandona. Porque han acabado para complacer a los padres, o la mayoría de veces, porque les gusta más otra cosa.

Yo decidí seguir, ya que el violín es algo que me ha gustado desde siempre. Algunas personas me preguntaron si no “prefería hacer una carrera de verdad”. Y yo les decía “a los 8 empecé mi carrera de verdad. Tan de verdad que dura 14 años de formación más toda una vida de dedicación”.

Todas esas cosas que me perdí de niña (que tampoco me he quedado traumatizada) veo el resultado y solo puedo decir GRACIAS. Gracias a mi hermana mayor por querer tocar un instrumento y gracias a mis padres por hacer que siguiera sus pasos.

Porque todo lo que hay ahora es una recompensa muy grande por todos esos planes que no pude hacer de adolescente (que tampoco son muchos, no os vayáis a creer que no salía de mi casa. Siempre hay tiempo para todo), por todos esos profesores que decían que no podía.

He tocado con muy buenos músicos, he hecho giras de concierto, conozco a muchísima gente…  Y aunque seguro que en el futuro  algunas cosas cambien, estoy segura de que el violín seguirá conmigo.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s